Los objetivos de electrificación a escala de la Unión Europea para las grandes flotas, junto con la restricción de las ventajas fiscales nacionales únicamente a los vehículos de empresa eléctricos fabricados en Europa, generarían 344.000 puestos de trabajo adicionales, de los cuales casi 50.000 serían en España, y 18.000 millones de euros en inversiones adicionales para la economía y la industria automovilística europeas de aquí a 2030.
Una rápida transición a los vehículos eléctricos de empresa generaría 50.000 empleos en España en 2030

