Alemania y Francia han alcanzado un acuerdo para presionar a la Unión Europea que permita mantener la comercialización de coches de combustión más allá de 2035 sin obligar a los fabricantes a compensar las emisiones restantes, una flexibilización adicional respecto a la propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado diciembre, que ambos países quieren acompañar de nuevas ventajas para los vehículos eléctricos fabricados en Europa y restricciones a las ayudas públicas destinadas a modelos producidos fuera del continente.
París y Berlín presionan a UE para mantener coches de combustión sin compensar sus emisiones tras 2035

